Domingo 6 de Pascua. El amor se traduce en amistad, confianza y compromiso

Nos enfrentamos al 6º Domingo de Pascua, y en América Latina parece que algo se ha encendido: en México salen a las calles por la muerte de personas en el metro; en Colombia, por la situación tributaria; en Brasil, por la muerte injusta de decenas de moradores de favelas; en Chile, por el sistema social y las próximas elecciones. Sólo coloco esos ejemplos, dentro de un abanico de situaciones que deben también suceder en otras latitudes. Con todo, me parece que lo que urge, de fondo, es la falta de preocupación de la clase política por sus ciudadanos. Justamente sobre eso es que nos habla el Evangelio de este domingo. El amor a los otros, como principio articulador de la vida verdadera.

A nosotros, diría el P. Konings SJ, nos parece extraña la unión que hace el evangelio entre amor y mandamiento. Asociamos, por un lado, el amor a los sentimientos y, por otro, los mandamientos a la ley o el cumplimiento de normas. Es verdad que estamos llenos de mandamientos o estructuras para la convivencia social y el cuidado de la salud. Sin ir más lejos, en pandemia, hay restricciones de movimiento (cuarentenas) que limitan nuestras acciones y nos permiten una convivencia social. 

Sin embargo, el amor y el mandamiento del evangelio tienen otra lógica: la libertad. Actualmente soñamos, al mismo tiempo, con una nueva Constitución que norme (que dé mandamientos) de una manera diferente y que ordene nuestra sociedad, para hacerla más justa, libre y auténtica. Al soñar con la constitución, se nos pierden las normas pequeñas y aparecen los grandes deseos que liberan la vida y la orientan hacia la construcción de una sociedad justa y digna. 

El evangelio nos muestra que un verdadero mandamiento no sólo regula la vida, sino que la orienta, la estructura como fuente y modelo. Ese 'como' del versículo "como el Padre me amó", exprime dos sentidos: como (modo) y porque (causa). Es como si dijera, al mismo tiempo y con la misma palabra "Como el Padre y Porque el Padre me amó...". Por eso, el amor, en este sentido, no es un simple sentimiento, sino una relación que fecunda y orienta nuestras vidas. El amor, al estilo del evangelio, es fuente, porque venimos del amor, y es modelo, porque vivimos al estilo del amor

En el texto según san Juan la fuente del dinamismo del amor es el Padre. El Padre ama al Hijo y desde Él surge el amor que brota hacia el mundo. Ni el Padre ni el Hijo aman "porque" el mundo los ame, ni tampoco exigen del mundo que "los amen". Por el contrario, y de una manera muy extraña, el único mandato que proponen es el amor a los otros. Es como que nos dijeran, siguiendo al P. José Luis Sicre SJ, "Si tanto nos ha amado Dios, debemos amarnos unos a otros.

Nosotros somos invitados a permanecer en esa forma de amor, es decir, a ser fieles a lo que Jesús nos enseña a hacer, siguiendo su ejemplo. Buscar espacios profundos de conversación, de preocupación honesta de unos por otros, de integración e inclusión y no de discriminación, de democracia real y participativa en vez del autoritarismo, son sólo algunas de muchas prácticas que podemos realizar para vivir en amistad, como expresión profunda y cotidiana del amor.

La amistad es una alianza entre las personas. Significativamente, no es una alianza impuesta, sino que se genera espontáneamente, por gustos, prácticas y valores compartidos. La amistad genera confianza y compromiso. El mandamiento del amor traducido en amistad nos pide que confiemos unos en otros y nos comprometamos unos con otros. Esa es la verdadera vida de la que Jesús nos habla, ese es el verdadero modo de ser rostro de Dios en el mundo: amar. 

Al final del día, no necesitamos todas las palabras eruditas de la teología, ni del derecho, ni de libros complejos... El escritor de la 1ª carta de Juan, lo dice mucho más simple y profundamente: "Dios es amor".  Permanezcamos (vivamos, habitemos) en ese amor que es vida verdadera... Y regalemos vida a un mundo que parece opacarse en el dolor y la angustia. Seamos portadores de vida, portadores de amor.

Juan Salazar Parra, S. J.


Los textos de este domingo los puede encontrar en:

http://www.eucaristiadiaria.cl/domingo.php

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